Juan Luis Hortelano Padre, marido, emprendedor e inversor en orden de importancia. Blog personal, opiniones personales.

Hace 4 años

Aprendiendo a decir NO

Decir que SI a todo o casi todo es mas sencillo que decir que NO.

También es mas sencillo posponer las decisiones o dar largas.

A casi todos nos gusta ayudar, nos gusta ser agradables, accesibles. Evitar conflictos o buscar nuevas oportunidades. Pero al final, y sobre todo cuando no tienes mas remedio, te das cuenta que hay que aprender a decir que NO.

Lo difícil es saber como hacerlo, cuando hacerlo y porqué hacerlo.
Y esto es lo que voy a tratar en este post, al menos basado en mi humilde experiencia.

Todo esto surge a raíz de mi experiencia personal en los últimos 2 años.
Especialmente desde que estoy con Plug and Play han aumentado de forma dramática las peticiones de reuniones, llamadas, propuestas, asistencia a eventos, asistencia a consejos de administración, saraos, charlas, viajes etc…

Bendito problema, direis.
Sin duda, mejor eso que no tener nada que hacer.

Pero claro, como el día solo tiene 24 horas, la semana 5 días mas o menos habiles, y yo tengo la maldita costumbre de dormir y de querer disfrutar de mi familia, que para eso decidí tenerla, llega un momento que uno tiene que gestionar su tiempo, priorizar y tomar decisiones.

Y es cuando o aprendes a decir NO, o lo tienes complicado. Es sin duda la única forma de poder sobrellevar la situación y reducir el nivel de stress.

Por ejemplo, desde Plug and Play tenemos una política de no formar parte del consejo de administración de las empresas participadas, por mucho que nos lo pidan.
Es algo que cuando tienes una empresa puede estar bien. Cuando tienes 17 como tenemos ahora, entretenido. Cuando tengamos 50 en 2 años….
Si aceptas con una no tienes argumentos para no aceptar las otras 49.
Y creo que es algo que si se explica bien, se entiende.

Algo parecido sucede con las propuestas de inversión.
Todo el mundo interesado en que invirtamos en su empresa quiere quedar, presentar el proyecto.
Lamentablemente con nuestros recursos es inviable poder atender personalmente a todos.
Solo me dedicaría a reunirme con gente, las 24 horas del día, y aun así dejaría fuera a muchos.
La solución ha sido tratar de centralizar todas las inversiones en los programas de aceleración y tener un filtro vía formulario web.
Y al resto, inversiones que hacemos de forma excepcional externamente al programa de aceleración, pedirles antes de una reunión una serie de información para tambien filtrar.
Dado que tenemos una filosofía de inversión y unas condiciones muy concretas (solo invertimos en empresas con tracción demostrada, y con mucho potencial para el mercado USA), es fácil hacer ese filtro, y no hacer perder tiempo ni al emprendedor ni perderlo nosotros.
Por desgracia mucha gente no hace sus “deberes” y pese a que para nada encaje en lo que buscamos, insiste.
Nos toca decir que NO a mucha gente, con el consiguiente malestar.
Pero no hay mas remedio.

¿Por qué decir que NO?

  • Parece que en muchos casos el decir que NO a algo o alguien es pecar de prepotencia o de arrogancia. Como ir de sobrado. Y puede estar mal visto por tu interlocutor. Pero realmente te estás haciendo un flaco favor a ti mismo y a tus compromisos adquiridos si aceptas algo que no deberías.
    Cuando dices que NO a algo estás valorando realmente todos los demás compromiso, tu tiempo y a ti mismo. Y también estás valorando a la persona a la que dices que NO, aunque ella no lo sepa apreciar.
  • Cuando dices que NO a algo o alguien estás abriendo las puertas a mas posibilidades u otras oportunidades.
    Esto es especialmente importante con compromisos adquiridos, que parece que son de por vida, y a los que no pasa nada por decir que NO cuando estimes oportuno.
  • Decir a todo que SI no es saludable. Aunque en primera instancia sea mas facil, a la larga solo te va a generar stress y cabreo
  • Pese a todo, cuando dices que NO al final la gente te termina respetando más. Y generas más fiabilidad que si dices a todo que si y te conviertes en un “malqueda”

¿Cuando decir que NO? 

Desde luego, lo mas complicado es decidir que compromisos aceptar, cuales rechazar, priorizar y focalizar. Para esto hay auténticos expertos, sistemas de gestión de tiempo y miles de técnicas que es imposible resumir aquí.

  • Foco: trata de aceptar lo mas importante, lo prioritario. Y rechaza cualquier compromiso que no sea realmente importante.
    No siempre es facil, y entran en juego muchos factores.
    Ayer mismo me tocó ir a un evento por compromiso. Era un NO a priori, pero creí que a largo plazo iba a tener mas beneficios. Espero no equivocarme…
  • Elimina el sentimiento de culpabilidad: es complicado lidiar con este punto, y este es uno de los motivos por los que tendemos a decir que SI mas veces de las deseadas.
  • Madura y medita: no es bueno responder siempre rapido. Sin posponer innecesariamente, pero viene muy bien dejar madurar una propuesta dudosa unas horas o planteártela al día siguiente.

¿Como decir que NO? 

Si después de lo anterior, te toca decir que NO, viene la parte mas difícil. Cómo decirlo.
No es fácil muchas veces hacerlo, sin parecer un gilipollas o un “sobrado”, que como vimos antes es uno de los motivos por los que tendemos a evitarlo.

Para esto hay algunos consejos, que además valen para esta y muchas otras situaciones en nuestro día a día

  • Se honesto : Esto es para mi lo primero. Se claro, transparente, sincero. No te inventes excusas.
  • Se conciso : está bien dar una razón, pero no hace falta explayarse explicándolo o con detalles, que solo acaban pareciendo excusas en lugar de razones
  • Se respetuoso : a veces no es facil, sobre todo cuando alguien se toma mal un NO. Pero no hay que perder nunca los papeles.
    Y de vez en cuando algún halago pese a rechazar algo no viene mal
  • Di que NO. Evita dar largas, dejar abierta una puerta, no dar respuestas claras. Di que NO.
  • Mantente firme. Hay auténticos expertos en insistir (mi hijo sin ir mas lejos) hasta que acabas cediendo. Si cedes una vez, con bien sabe mi hijo, estás perdido ;)

Resumiendo. Es complicado decir que NO, hacerlo bien y elegir lo correcto. Hay que ir aprendiendo, conociéndose mejor, optimizando ese proceso. Pero no hay otro remedio.
Además, haciéndolo empiezas a entender mejor a los demás.

De hecho a mi ahora mismo me merecen mucho mas respeto las personas que me dicen que NO, y no me hacen perder el tiempo, que la gran mayoría que dan largas, marean, o tardan en contestar para nada.

Así que ya sabes. Aprende a decir NO.
Y no te cabrees si alguna vez te lo digo yo ;)

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